“Queremos y debemos ser bárbaros, porque el mundo actual se enfrenta a su fin.”
Adolf Hitler
“Los pastores serán brutales mientras las ovejas sean estúpidas.” Anónimo
Aunque esta misma semana se ha celebrado el día del Blog y el 40 aniversario de Internet, creo que existía otra fecha mucho más señalada para escribir algo que fuese realmente interesante sobre management y liderazgo.
El día 2 de septiembre se celebró el aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, sin duda el acontecimiento más cruento de la historia.
Desde 1939 hasta 1945 se pusieron de manifiesto varias realidades sobre el ser humano:
- La primera, que las personas y las masas eran manipulables en base al lenguaje y a la información que se les proporcionaba, la propaganda toma un nuevo sentido en tiempos de guerra.
- En segundo lugar deja entrever que en la mayoría de los casos, en circunstancias adversas se impone la figura del líder autoritario por encima del líder “habilitador”.
Carl Gustav Jung, su exposición y ensayo sobre los arquetipos del subconsciente sirvieron de base a los nazis para desarrollar una campaña propagandística sin precedentes capaz de convencer a millones de personas de algo tan irreal como peligroso, que unas pocas personas poseían la verdad y el conocimiento y que el resto de humanos debíamos limitarnos a seguirles, ¡sin más argumentos que la ciega obediencia!
Apoyados en la simbología de runas antiguas y otras figuras crearon una “marca” cuyo único objetivo era diferenciarse hasta el extremo de provocar más de sesenta millones de muertos a nivel mundial.
La principal enseñanza de esa contienda bélica debe ser la del cuestionamiento de los líderes, sean quienes sean por parte de sus colaboradores y subordinados.
La aplicación del razonamiento y los valores éticos en cualquier faceta de la vida y en las organizaciones empresariales suponen el mayor avance que el ser humano haya alcanzado jamás; por eso debe ser objetivo prioritario para los líderes del presente el ampliar y vincular la ética, el fomentar el reconocimiento del trabajo de los subordinados y ampliar los desarrollos organizativos que basen la innovación en la gestión sostenible de los recursos.
Los auténticos líderes nunca ordenan, sino que piden de forma razonada, proponen, intercambian ideas y meditan sus decisiones con sus equipos.
Incitan a la acción más que la imponen, aumentan la capacidad de decisión y de responsabilidad de sus colaboradores, en definitiva son “habilitadores” de personas, los líderes deben ser en definitiva “fabricantes de nuevos líderes”.
No podemos permitirnos el lujo de desperdiciar unas enseñanzas que nos han costado millones de vidas humanas, debemos ser capaces de desarrollar sociedades en las que la economía pase a servir a las personas al igual que los líderes deben servir a sus compañeros para su propio autodesarrollo personal y profesional.
Liderar sirviendo a los demás hace más grande a la persona y nos eleva entre la mediocridad de miles de líderes egocéntricos y obsoletos.
Los empleados y mandos intermedios tienen que crear una nueva dimensión de desarrollo en las empresas que sirva de puente entre el liderazgo autoritario-ciego y la nueva figura emergente del líder “habilitador”.
Un cordial saludo a todas/os.
José Ángel García López
Consultor empresarial - Formador
http://www.inizialia.com
http:/www.joseangelgarcialopez.com
Ambassador XING EUSKADI - XING Oficial Trainer
Presidente de AVACEX ( Asociación empresarial Vasca de Comercio Exterior )
Director de Formación de ASONET ( Asociación Nacional de Networking )